


Como siempre Margot contrató a una guía local, muy simpática. Pateamos Oporto, vimos la Catedral, la Estación, sus callejuelas... y al final acabamos, como no podía ser de otra manera, en una bodega, "Real Companhia Velha" donde degustamos sus vinos e hicimos alguna compra.
Hicimos una ruta en barco por el Duero, desde donde se aprecian muy bien todos los puentes y Oporto desde otra perspectiva.
La comida la hicimos en el restaurante "Flôr do Muro" (donde saqué esta bonita foto del Che, jeje), comimos arroz con marisco, muy bueno.
Rober.














































