Con la ayuda de mi profe de cestería, Conchi, que me animó a conseguirlo, termine este trabajo, un saxo alto, que hoy le llevo a Manolo a "afinar".
Regalo a mi profe de saxo por la paciencia que ha tenido durante tantos años.
Para celebrarlo nos fuimos al Bergidum a ver al saxofonista, Antonio Lizana.
Rober.



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